lunes 1 de febrero de 2010

De Mejores Escuelas

“Y siguió diciendo: Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra.”
Evangelio según San Lucas 4:24

El título de esta sección editorial figura como una parte de un refrán que, les confieso que la primera que vez que lo escuché fue en mis años de seminarista, allá para la primera mitad de los años 80. Quien solía decirlo era uno de nuestros compañeros de estudio. Éste, tenía la costumbre de hacerle acercamientos a todas las muchachas solteras, y cuando se veía rechazado, reaccionaba diciendo con desdén: “De mejores escuelas me han botado a mí.”
Creo que el que más o el que menos sabe de lo que estamos hablando, porque todos hemos vivido la experiencia de sentirnos rechazados. Como seguramente podrán aceptar, esa es una de las experiencias más desagradables que podamos vivir, porque lacera con mucha fuerza nuestra estima propia. Pero… ¡Tranquilos! No estamos sólos. Podemos encontrar compañía entre una gran multitud de personas. Pero, sobre todo, podemos encontrar un acompañante único: nuestro Señor Jesucristo.
Los textos de los evangelios demuestran que, en términos generales, Jesús fue rechazo por la inmensa mayoría de su gente. Por ejemplo, el texto de Lucas 4:21-30, nos presenta el rechazo del cual el Maestro fue objeto por parte de la gente que vivía en el lugar en donde Él creció. De Él aprendemos que el verdadero éxito de una empresa no depende del nivel de aceptación que reciba de la gente, sino de su capacidad de cumplir el propósito que Dios le ha encomendado. Así que, asegúrese de recibir la única aceptación necesaria: la de Dios.

Pastor Rivera