Carta Pastoral

"Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas."- Juan 10:11
 
Apreciada familia de la Primera Iglesia Presbiteriana (EUA) en Bayamón, paz y bien a ustedes y sus seres queridos en el nombre de Jesucristo, nuestro buen Pastor. Amén.
 
Los recientes eventos que enmarcan la sorpresiva división de ésta amada congregación han dejado tras sí un rastro de dolor, separación y confusión. Personalmente he visto las lágrimas en los ojos de algunos de ustedes, he escuchado testimonios con la voz entrecortada que harían que cualquiera de nosotros quiebre el silencio en sollozos.
 
Toda pérdida es dolorosa y la realidad de vuestro duelo habla por sí mismo acerca del enorme impacto emocional, espiritual e integral que una separación de tal magnitud tiene. Especialmente sobre las vidas de aquellos y aquellas que en una ocasión componían una comunidad de fe. Ante esto, solo nos resta expresar nuestra más sincera solidaridad en oración y compromiso de trabajo y restauración.
 
Esta realidad humana no es nueva para el Pueblo de Dios. Las Sagradas Escrituras atestiguan que la Iglesia primitiva sufrió de eventos similares a raíz del distanciamiento de la verdad y del propósito de la misión de la Iglesia de Jesucristo. (1 Corintios 3; Gálatas 5:16-21 y Hechos 15, son algunos ejemplos.)
 
La Iglesia ha experimentado quebranto no obstante, la voluntad de Dios es que su pueblo viva en reconciliación y paz. El salmista expresa con gratitud: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” (Salmo 133:1) En los tiempos históricos del siglo IV donde la diversidad del pensamiento amenazaba la unidad de la Iglesia, el pueblo de Dios desafió las divisiones apegándose a una confesión común. Con estas palabras universalmente reconocidas, el Credo Niceno anima a la comunidad de fe y la invita a apartarse de sus diferencias: <>
 
Cuando los retos y cambios sociales de la década de los ’60 requirieron que la Iglesia expresara sus creencias al mundo se redactó la Confesión de 1967. La misma está inspirada en torno las palabras del Apóstol Pablo en 2 Corintios 5:19 que enseñan: “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo”. La Confesión refleja la madurez espiritual de la Iglesia Presbiteriana (EUA) en cuanto a la Palabra de Dios y del entendimiento Reformado acerca de la unidad del Cuerpo de Cristo cuando afirma: <>
 
La voluntad de Dios es que en medio de la aflicción seamos fieles a su Palabra y a Jesucristo el Señor de la Iglesia. Jesús dijo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33) Igualmente, hablando con sus discípulos les anunciaba diciendo: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” (Juan 5:10-12).
 
La voluntad de Dios es cuidar de su rebaño y no olvidar ni una sola de sus ovejas. Las palabras de Jesús en el Evangelio de Juan 10:11 expresan el carácter pastoral de Dios. Un Dios que ama a su pueblo entrañablemente. Un Dios que no deja las ovejas a su suerte, sino que sale a su encuentro para cuidarlas y protegerlas. ¿No es este el cuadro del más tierno amor divino? ¿Secará Dios las lágrimas que ustedes? ¿Les devolverá la confianza de seguir sirviendo con amor? ¿Recibirá con los brazos abiertos a quienes deseen regresar al redil? La respuesta es evidente: sí, Dios lo hará.
 
La voluntad de Dios es salvar vidas. No se preocupen, pues el Señor quien se regocija en su pueblo, añadirá a aquellos y aquellas que habrán de ser parte del rebaño. Por el mismo Espíritu, sus ovejas oyen su voz, la reconocen y le siguen. Por eso, en los tiempos del nacimiento de la Iglesia: “Perseveraban unánimes cada día en el Templo, y partiendo el pan en las casas comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” (Hechos 2:46-47)
 
Amada Primera Iglesia Presbiteriana (EUA) en Bayamón, hoy el Dios de la perseverancia les recuerda que su pacto es inquebrantable e irrevocable. En lugar de mirar los rastros de dolor, separación y confusión, fijen su mirada en Jesús quien deja un rastro de sanidad, reconciliación y verdad. Sean humiles, practiquen la verdad y en todo, rindan honor al Dios Trino y Uno: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
 
En Cristo solidario,
 
Rev. Richard H. Rojas-Banuchi, M. Div.
Presidente Comité de Ministerio

Carta a los Miembros de la Iglesia Presbiteriana en Bayamón

La paz del Resucitado sea con ustedes.

El apóstol Pablo instruyó a la iglesia de Éfeso con pertinentes palabras:

Por esto yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que se porten como deben hacerlo los que han sido llamados por Dios, como lo fueron ustedes. Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor; procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios los ha llamado a una sola esperanza. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos. (Efesios 4:1-5)

El Presbiterio de San Juan ha procurado de manera especial cumplir con el llamado y la vocación contenida en esta Palabra y ha sido consistente en sus esfuerzos por mantener la unidad del cuerpo al que Dios nos ha llamado a edificar y desde el cual debemos anunciar su amor a un mundo necesitado del mensaje y la esperanza. Como Presbiterio, es nuestro deber velar por que los/as miembros de la Iglesia Presbiteriana (EUA) en Bayamón sean informados/as de los eventos ocurridos hasta el día de hoy. Con tal propósito proveemos la siguiente información para ser comunicada a todos/as los/as miembros y simpatizantes de la Iglesia Presbiteriana (EUA) en Bayamón.

En la tarde del pasado domingo la oficialidad del Presbiterio de San Juan recibió la triste noticia de que el pastor en propiedad, Juan Ramón Rivera Medina, el pastor emérito Juan José Pérez Aldá y la mayoría de los/as miembros del Consistorio renunciaron a la jurisdicción de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de América (IPEUA), renunciando ipso facto a sus órdenes ministeriales. Recibimos la noticia con pesar luego de un gran esfuerzo por parte del Presbiterio, a través del trabajo intachable de una Comisión, de entender la intención de un proceso de discernimiento y de ofrecer varias alternativas de diálogo que dieran la oportunidad a la congregación y al Presbiterio de llegar a un entendimiento. Lamentablemente, esas alternativas fueron constantemente rechazadas por el entonces Consistorio de la Iglesia y su moderador.

En la última reunión del Presbiterio, los comisionados/as tuvieron a bien pedir la dirección de Dios y mostrar un espíritu de gracia al aceptar la petición del entonces Consistorio de la Iglesia de Bayamón de retirar su petición de transferencia de la Iglesia Presbiteriana Evangélica y de retomar el proceso de discernimiento con el Presbiterio, luego de presentado el informe de hallazgos de la Comisión. Dicho informe de hallazgos está disponible en su totalidad para la lectura de toda persona accediendo al siguiente enlace https://www.dropbox.com/s/eozfn14jxag4wb5/Informe_CEER.pdf?dl=0. De igual manera, el Presbiterio decidió por mayoría de votos el posponer las recomendaciones de la Comisión y no considerarlas, ni implementarlas, hasta que se diera el proceso adecuado de discernimiento que fue pedido por el entonces Consistorio de la Iglesia Presbiteriana en Bayamón en la reunión del sábado, 31 de enero de 2015. Del informe de recomendaciones solo se extrajo la referente al pastor emérito ya que al no ser este miembro de la congregación, ni del Consistorio de la Iglesia Presbiteriana de Bayamón, sino del Presbiterio, su carta de transferencia debió ser referida al Comité de Ministerios para su atención.

Es importante comunicarles que el informe que rindió la Comisión designada por el Presbiterio de San Juan para acompañar a la Iglesia Presbiteriana de Bayamón en su “proceso de discernimiento” y el cual resultó inicialmente en una petición de transferencia denominacional a la Iglesia Presbiteriana Evangélica y luego una separación por renuncia a la jurisdicción, rindió su informe destacando las áreas de evaluación donde la Iglesia Presbiteriana de Bayamón incumple con criterios establecidos por ésta. En el proceso de evaluar los criterios tomando en consideración la conformidad del proceso, se encontraron las siguientes violaciones a la conducta eclesial y ministerial esperada para encarar el proceso con orden y de buena fe.

1. El Consistorio y su Moderador faltaron a la verdad al compartir con el Presbiterio y la Comisión el hecho de no haber considerado una separación de la IPEUA al momento de establecerse la Comisión. Los documentos entregados, incluyendo sus actas de reuniones y las entrevistas con éstos muestran, sin atisbo de duda alguna, que tal afirmación no es veraz.

2. El Consistorio y su Moderador faltaron a la verdad al comunicar a la congregación que había una prohibición explícita de no hablar sobre el proceso de discernimiento con la iglesia. De haber habido un malentendido al respecto, se hubiese remediado al principio del proceso cuando debió auscultarse el sentir de la congregación sobre el discernimiento. Las grabaciones y actas del Presbiterio muestran que el Consistorio trató en todo momento de mantener a los miembros de la congregación desinformados sobre los asuntos y de controlar todo tipo de comunicación con éstos. Los/as comisionados/as de la iglesia de Bayamón al Presbiterio peticionaron el que la Comisión hablara sobre el discernimiento exclusivamente con el Consistorio y no con los miembros de la congregación. De igual forma, el Consistorio negó a la Comisión el acceso a un directorio de contactos de sus miembros, indicando que el mismo no existía. (El mismo fue encontrado en los archivos). Los/as comisionados/as de la Iglesia de Bayamón a la última reunión del Presbiterio se opusieron a que se hiciese público el informe de hallazgos de la Comisión. El Presbiterio está en toda disposición de compartir abiertamente toda la información y evidencia referente a este proceso para aquellos que entiendan beneficiarse del mismo.

3. El Consistorio y su Moderador, incumplieron con su deber de buscar diligentemente la unidad y pureza de la iglesia al permitir y fomentar una narrativa que anteponía al Presbiterio de San Juan a los intereses de la Congregación. Al hacer esto, creó un ambiente adverso y hostil hacia el Presbiterio y los/as miembros de la Comisión por parte de muchos miembros de la congregación. Algunos miembros del Consistorio fueron participe en la propagación de esta narrativa. Primeramente, el Consistorio no pudo presentar evidencia alguna de ningún tipo de interés primordial del Presbiterio ante este proceso de discernimiento ni en los asuntos internos de la Congregación. Segundo, la posición de la IPEUA y de los Concilios que la representan en Puerto Rico (Presbiterios y Sínodo) en cuanto a los asuntos teológicos bajo consideración no han sido correctamente comunicados, creando confusión en cuanto a las decisiones de la denominación y sus implicaciones. La IPEUA está en proceso de votación por una enmienda relacionada a la definición del matrimonio y actualmente está en proceso de impugnación una interpretación autoritativa sobre la conducción de matrimonios para parejas del mismo sexo. Debe quedar claramente establecido, que no hay decisión definitiva aún sobre estos dos asuntos. Que la PCUSA no obliga ni podrá obligar, pues viola el principio de libertad de consciencia, a ningún ministro a oficiar bodas del mismo sexo. Por último, que el Sínodo de Puerto Rico y los tres Presbiterios que lo componen han hecho público en varias ocasiones su oposición a estas políticas, compartiendo las mismas interpretaciones bíblicas que el Consistorio de Bayamón dice sostener. En la reunión del Presbiterio de San Juan efectuada el 31 de enero de 2015, el Presbiterio de San Juan votó por mantener la definición tradicional del matrimonio entre hombre y mujer. Ante la falta de argumento por usar este asunto como uno que los distancia de las demás congregaciones de la IPEUA en el Presbiterio, el Consistorio optó por cambiar su motivo de solicitud de transferencia, aludiendo al final a un sinnúmero de asuntos, aún no definidos, por los cuales piden separación.

4. El Consistorio y su Moderador faltaron a la verdad al afirmar por carta el haber mantenido al pastor emérito fuera de las discusiones del proceso de discernimiento. Sin embargo, el pastor emérito parece haber estado presente cuando conversaciones sobre este proceso fueron llevadas a cabo con grupos de la iglesia. En ocasiones el pastor emérito emitió comentarios que fueron considerados amenazantes a aquellos que diferían de la decisión del Consistorio. La Comisión entendió que debido a que el pastor emérito no es parte del Concilio congregacional, ni fue parte del proceso de discernimiento según el Consistorio, ese asunto debió ser referido al Comité de Ministerio para su atención. Para garantizar que el discernimiento ocurriera sin intervención externa a los miembros de la Congregación y proteger al pastor emérito de tales acusaciones, se le pidió mantenerse alejado de la congregación. Todas las recomendaciones de la Comisión tenían como base el entendimiento de un proceso temporero de discernimiento hasta que el Consistorio, con la Congregación y acompañados por el Presbiterio, tomaran una decisión final. Toda afirmación de que el pastor emérito fue destituido por la Comisión es totalmente falsa y constituye libelo contra los miembros de la Comisión y el Presbiterio.

5. El Consistorio y su Moderador faltaron a la unidad y pureza de la iglesia al interferir en el trabajo de la Comisión, instando a algunos miembros a no comunicarse con los miembros de la Comisión y a evitar hacer preguntas con el propósito de no revelar la existencia de un “true Church.”(este concepto es utilizado dentro de la Constitución de nuestra iglesia para referirse a aquel grupo de personas que decide mantenerse dentro de la denominación como resultado de un cisma). El Moderador y el Secretario del Consistorio faltaron a la verdad y al compromiso cristiano al informar a los oficiales del Presbiterio que permitirían la plena libertad de los miembros de mantenerse en la congregación y de participar en la vida de adoración de la Iglesia Presbiteriana en Bayamón. Lamentablemente, durante el servicio de adoración del domingo pasado en la noche, algunos miembros de la junta del diaconado y el consistorio, intervinieron con personas para evitar su entrada al templo. Tal violación al derecho constitucional a la libre asociación para el servicio cristiano y a la libertad de consciencia es inmeritoria y en nada añade al testimonio de una iglesia guiada por el Espíritu y la Palabra.

6. El Consistorio y su Moderador violaron requerimientos explícitos de la Comisión como por ejemplo, el de no compartir la decisión de transferencia antes del día del anuncio a la congregación, para evitar la coerción de los miembros. Sin embargo, el Consistorio envió mensajes de texto, hizo llamadas y concertaron visitas para compartir la decisión y asegurar un respaldo a su acción. Al violar los requerimientos, el Consistorio retó la disciplina de un Concilio mayor y al hacerlo rompió con sus votos de ordenación. De igual manera el Consistorio y su Moderador violaron sus votos constitucionales al establecer constantemente una marcada y enfática separación de los cuerpos, que como un todo, constituyen la iglesia.

7. El Consistorio y su Moderador crearon un proceso que evidencia una crasa violación a la libertad de consciencia y ejercitó mecanismos de coerción para llevar a cabo su proceso de discernimiento. En el proceso, se creó un ambiente donde miembros de la congregación, en su deseo de apoyar la decisión del Consistorio, violaron la libertad de consciencia de otros miembros (forzándolos a levantarse para mostrar apoyo público al Consistorio y los pastores, emplazando físicamente a personas que hicieron preguntas al proceso de discernimiento del Consistorio, y utilizando las redes sociales para hacer críticas implícitas a personas que ejercieran su propio criterio). Tal acción infringió injuria en miembros de la congregación de Bayamón y en otros miembros del Presbiterio, incluyendo pastores, y ancianos y laicos de otras congregaciones, lacerando así el testimonio evangélico de la Iglesia Presbiteriana en Puerto Rico.

Le comunicamos de la misma manera que Juan Ramón Rivera y Juan Pérez Aldá, al rendir su renuncia también rindieron sus órdenes ministeriales y con ello todo título eclesiástico que fue investido por parte de algún Presbiterio de la IPEUA. Por ende, no son Reverendos de la IPEUA ni de ninguna otra denominación, ni la representan en carácter público o privado como tal. Tanto los cuerpos denominacionales correspondientes, sus agencias y las autoridades cívicas pertinentes serán notificadas en cuanto a esto. De igual manera, el título de Emérito otorgado por el Presbiterio no puede ser utilizado en la representación verbal o escrita en referencia a Juan Pérez Aldá. De necesitar algún servicio pastoral que requiera la oficialidad de una ordenación ministerial autorizada, no vacile en comunicarse con nosotro.

El Presbiterio de San Juan, continuará orando por estos hermanos y hermanas que han tomado esta decisión y aquellos/as que quieran unirse a ellos/as. La paz y gracia del Señor sea con ellos/as para que continúen creciendo en la fe y llegando a la estatura de Cristo a la cual todos y todas aspiramos. Para ellos/as debemos pedir todo aquel carisma que nos asemeja a la figura del Maestro; un amor incondicional por el prójimo, la humildad de sentirse siempre siervo de la voluntad del Padre y Creador de todo y sobre todo, un compromiso inequívoco e íntegro con la verdad, pues es ella la identidad fundamental de Cristo, la que al final de los días nos hará libres.

La Primera Iglesia Presbiteriana (EUA) de Bayamón permanece fiel y continúa abierta para la adoración y el ministerio, proveyendo espacios continuos de adoración, oración y estudio de la Palabra para las personas que han optado u optaran por permanecer en esta congregación. Confiados en la Palabra, cuya autoridad única está en Cristo, seguiremos buscando la voluntad del que nos llamó de las tinieblas a la luz admirable. Donde quiera que te congregues este domingo, esperamos que seas totalmente bendecido/a. Ya sea que decidas unirte a nosotros o adorar en otra parte, nos une el amor de Dios que todo lo reconcilia y sana. El mundo necesita más de la Iglesia de Cristo, que un testimonio fragmentado. Necesita manos y corazones dispuestos a trabajar por que el Reino de Dios se manifieste en medio nuestro. Vive por esa tarea, el Señor se ocupará de traer a aquellos/as que han de ser salvos/as.

Todas las actas, documentos y grabaciones que sustentan lo antes esbozado están disponibles. De tener preguntas, pueden comunicarse al 787-525-3798 o a presbiteriodesanjuan@yahoo.com.

Reciban la paz,

Rvdo. Edwin A. González Castillo 
Secretario Permanente
Presbiterio de San Juan

 
Rvdo. Jorge D. Zijsltra Arduin
Moderador
Presbiterio de San Juan

Carta a las Iglesias, Sínodo y Presbiterios

La paz del Resucitado sea con ustedes.

El apóstol Pablo instruyó a la iglesia de Éfeso con pertinentes palabras:

Por esto yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que se porten como deben hacerlo los que han sido llamados por Dios, como lo fueron ustedes. Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor; procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios los ha llamado a una sola esperanza. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos. (Efesios 4:1-5)

El Presbiterio de San Juan ha procurado de manera especial cumplir con el llamado y la vocación contenida en esta Palabra y ha sido consistente en sus esfuerzos por mantener la unidad del cuerpo al que Dios nos ha llamado a edificar y desde el cual debemos anunciar su amor a un mundo necesitado del mensaje y la esperanza.

Parte de estos esfuerzos por la unidad se refieren específicamente al acompañamiento y guía de la Iglesia Presbiteriana EUA en Bayamón en el proceso de discernimiento que ellos solicitaron. Tan cercano como el 31 de enero, el Consistorio de Bayamón solicitó la continuidad de la compañía del Presbiterio en sus procesos e indicó a dicha Comisión que retirarían la solicitud de transferencia a otra denominación que estaba tramitando.

Con mucho pesar les informamos que el pasado domingo, 8 de febrero, recibimos la renuncia a la jurisdicción y a las órdenes ministeriales de la Iglesia Presbiteriana EUA y del Presbiterio de San Juan de los hermanos Juan José Pérez Aldá, Juan Ramón Rivera Medina y once de los integrantes del Consistorio de la Iglesia Presbiteriana EUA en Bayamón. Fuimos informados además, de su intención de mover la gente y los ministerios a una iglesia independiente.

El Presbiterio de San Juan proveerá acompañamiento pastoral a los hermanos y hermanas que se mantengan fieles al Señor en la comunión de las Iglesias Presbiterianas EUA en nuestro Presbiterio. La Iglesia Presbiteriana (EUA) en Bayamón continúa con sus servicios regulares, con los brazos abiertos para toda persona que desee adorar y servir a nuestro Señor Jesucristo. Si usted tiene preguntas puede comunicarse al 787-783-5339 o a presbiteriodesanjuan@yahoo.com.

Sea el Señor con su iglesia.

Fraternalmente,

Pastor Jorge Daniel Zijlstra Arduin 
Moderador

Pastor Edwin A. González Castillo
Secretario Permanente