Llamados no para ser servidos, sino para servir

Salón: "El Yunque"
IP Bayamón (EBV 2015) - Han pasado varias semanas de trabajo a manera de prepararnos para recibir al grupo de niños y niñas que participarán de la Escuela Bíblica de Verano 2015 bajo el tema: "En Búsqueda del Tesoro". Damos gracias a Dios porque durante estos días nuestro Hno. Ángel Vázquez, como en años anteriores, nos ha lidereado en el proceso de ambientación de cada uno de los salones que se utilizarán durante esta próxima semana. 

La temática bíblica de este año resaltará los beneficios que tiene la búsqueda de una relación más estrecha con el tesoro que Dios nos ha provisto en Cristo. Sin embargo, al mismo tiempo, resaltaremos las riquezas de nuestra isla. Por ejemplo, el Yunque (Río Grande), Playa Flamenco (Culebra), Cueva Venta (Arecibo), Ponce y el Viejo San Juan. 
Preparativos EBV 2015

Pedimos que mantengan en oración esta experiencia al grupo de adultos y jóvenes que estarán colaborando durante la próxima semana. También, debemos orar por los niños y niñas que participarán de esta oportunidad, para algunos de ellos será su primera vez. Además, damos gracias a Dios por la colaboración especial del Programa Nuevo Amanecer del Municipio de Bayamón y quienes a su vez, nos estarán enviando algunos hijos e hijas de los participantes del Programa para que participen de esta bonita experiencia. Sabemos que el Señor nos ha bendecido en el proceso de preparación, el Señor nos bendice hoy mientras esperamos el día de iniciar la EBV 2015 y nos bendecirá la próxima semana en medio de nuestro servicio a Él. ¡Qué solo su nombre sea exhaltado y glorificado! Amén.
Salón: "Ponce"

El Servicio como Respuesta al amor de Dios

Anc. Luz H. Vega desde Minneapolis
"Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis." - Mateo 25:35-40

¡Que hermoso es poder compartir nuestras alegrías y nuestros logros! ¡Que hermoso es poder compartir lo que Dios ha hecho en nuestras vidas!

Aunque usualmente estas experiencias las compartimos con nuestros allegados, Jesús continuamente nos invita a compartir mucho más allá de nuestro entorno. Vivimos una vida cristiana pasiva en ocasiones. Participamos de la experiencia de adoración en domingo, volvemos a nuestros hogares y regresamos la siguiente semana. En el intérvalo pasamos por alto, el mirar las huellas que Jesús ha dejado a través de los tiempos cuando se acercaba al enfermo, al desvalido, al oprimido, al que no tenía posibilidades, porque todas las puertas estaban cerradas.
 
Seguir esas huellas es parte del compromiso que debemos hacer con Jesús. Huellas que son la guía para nosotros/as actuar como Jesús actuó. La Iglesia está llamada a extender la mano al necesitado, al sediento, a los que sufren, ante el dolor y la injusticia. Es comprender que la iglesia de Jesucristo es más allá de la congregación a la que pertenecemos. Servir a Jesús, es la respuesta al amor que hemos recibido primero de parte de Dios. Es sentir empatía por una joven en Tailandia que es prostituida, es ser sensible con el dominicano que cruza el canal de la Mona en una yola, buscando visa para un sueño. Es mirar a extranjeros que entran sin papeles a un país y que sus salarios son humillantes. Es solidarizarse con el que pierde su empleo y al que le quitan su hogar. Es no olvidar que muchos no tienen alimentos y tampoco tienen acceso a servicios de salud dignos.

Como Iglesia es vital entender que el servicio es un llamado sagrado. El servicio en nombre de Jesús a través de las oportunidades que se nos presentan, es vivir lo que decimos. Es cuidar nuestro testimonio, de manera que otros y otras se sientan atraídos a Cristo a través de nosotros/as. Jesús nos invita a servirle, a dejar huella de su amor infinito. No es un proceso fácil pero sí de bendición. Como persona creceremos, y como iglesia también, testificando que el poder y el amor de Dios es extensivo a todos y todas.

Un matrimonio al servicio de Dios

Pastor Gavaldá y su esposa Zulma
Este pasado domingo, 14 de junio de 2015, el Pastor Gavaldá y su esposa, Zulma Corchado dedicaron las flores del templo en gratitud a Dios y en celebración de su aniversario de bodas número treinta y tres. Sin embargo, la congregación en aprecio genuino a su acompañamiento pastoral, le obsequió una canasta de frutas y reiteraron su compromiso con la obra que el Señor continúa realizando a través de ellos en nuestra Iglesia.

Quiera nuestro Padre celestial continuar bendiciendo a esta familia pastoral que sirve en medio nuestro y testifica del amor de Dios en sus vidas y lo comparten con otros. 

¡Pastor Gavaldá y Zulma, muchas felicidades!

En Cristo hay un Nuevo Amanecer

Hno. José Alvarado
En el día de ayer, las puertas de nuestro templo se abrieron nuevamente para recibir a los participantes y empleados del Programa Nuevo Amanecer (Municipio de Bayamón). Como en ocasiones anteriores se llevó a cabo un devocional, esta vez dirigido por hermanos y hermanas de la Iglesia Pentecostal de Cristo y luego la exhortación por el hoy evangelista José Alvarado, ex-participante del Programa. La misma se  basó en Daniel 4:2 que lee: "Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo." Fue un tiempo muy emotivo donde el predicador resaltó los momentos difíciles en su vida (su adicción a diversas sustancias controladas) y las ayudas que recibió del Programa. Sin embargo, hizo énfasis en que por encima de todas las ayudas, no hay nada mejor que el cambio que produce Cristo en la vida de cualquier ser humano. 

Dijo: "El Programa Nuevo Amanecer es bueno, pero Cristo es lo que se necesita para que la vida de uno sea transformada." Además José resaltó tanto las muestras de amor brindadas por la Iglesia Pentecostal de Cristo como las de nuestra Iglesia. Al finalizar esta inspiradora experiencia nos platicaba que recordaba cuando en muchas ocasiones venía para recibir un pedazo de pan y una taza de café en la hora del compartir. Ésta oportunidad de adoración sirvió para que todos los presentes afirmáramos que solamente Cristo es quien puede producir un verdadero cambio en la vida.
Una vez más damos gracias a Dios por permitirnos ser partícipes de esta experiencia.

Llamada a servirle

Milka Figueroa (izquierda) e Irma Centeno (derecha)
Personal Administrativo - Ya han pasado tres meses desde que las puertas de las oficinas administrativas de nuestra Iglesia fueron reabiertas. Esto lo pudimos realizar gracias al deseo de continuar sirviendo al Señor de dos miembros de nuestra Iglesia, la Hna. Milka Figueroa y la Diac. Irma Centeno. Damos gracias a Dios por ambas y por su compromiso con la obra que el Señor está realizando en medio nuestro. 
     En esta oportunidad compartimos unas palabras de la Diac. Irma Centeno quien dice: "El haber nacido y haber sido criada en un hogar cristiano, me ha hecho entender que servir al Señor es mi prioridad. Por eso, en el caminar de los años el Señor continúa siendo el que ocupa el primado en mi vida y quien conduce mis pasos. Doy gracias al Señor, por los padres que me dió y que me enseñaron a confiar en Su palabra y en Su amor incondicional."
     A paso seguido continúa diciendo: "Hace 33 años acepté acompañar a una amiga a la Iglesia Presbiteriana en Bayamón y he estado perseverando aquí desde ese momento. Luego de estar asistiendo regularmente me hice miembro de la Iglesia. Puedo decir que en el transcurso de estos años he aceptado el llamado del Señor para trabajar en diferentes áreas de la Iglesia. Hace tres meses recibí con regocijo y gozo el llamado del Señor para continuar sirviéndole, en una área nueva, para mí, de Su Iglesia. ¡A Él sea toda la gloria y honra! Pido al Señor que su gracia sobreadunde en cada uno de nosotros y nos continúe capacitando para continuar con su llamado de servirle."