Celebrando el Sacramento del Bautismo

Ambas familias en el encendido de la vela bautismal
Bautismo de Adrían
La Navidad es tiempo de fiesta, algarabía y felicidad. Por eso, cada experiencia de adorar juntos y juntas al Señor se torna en una oportunidad singular y sensible al proceder de Dios en nuestro caminar. La Iglesia Presbiteriana (E.U.A.) afirma que algunos de los medios de gracia que nos ha dejado Dios están los sacramentos del Bautismo y la Santa Cena. Durante todo este año hemos podido participar y reunirnos alrededor de la Mesa del Señor. La Comunión nos lleva a meditar en nuestra propia realidad como seres humanos y reafirmar la obra soberana de Dios en medio de la Iglesia.
 
Sin embargo, cuando somos testigos y participamos del sacramento del Bautismo el mismo tiene un carácter más significativo y de compromiso. A tal punto que al participar del bautismo de un niño confesamos varias cosas:
Bautismo de Elianis
(1) Que el ser humano (niño/a) está incapacitado, por su naturaleza caída (pecadora), de poder responder al llamado de Dios a salvación por sus propias capacidades.
(2) Que Dios es un Dios de pacto. Hoy nosotros disfrutamos del Nuevo Pacto por medio de la sangre de Cristo.
(3) Que el agua en si misma no tiene poder alguno. Sin embargo, Jesús nos dejó como ejemplo el rito del bautismo para que recordemos que diariamente debemos vivir en actitud de arrepentimiento.
(4) Que la única manera de que nuestra realidad espiritual cambie delante de Dios es confiando en lo que su Hijo Jesús hizo por nosotros en la cruz del Calvario.
 
Familia de Elianis
Así que, recordando lo que significa el bautismo para nosotros, agradecemos a Dios la oportunidad que nos concedió este pasado domingo  de tener a las familias de Elianis Pérez Rodríguez y Adrían Mercado Marquez. Verdaderamente, el Señor nos permitió gozarnos con ustedes como Iglesia y hemos vuelto a ver su mano que nos acompaña. Recuerden que en nosotros habrá una Iglesia que se mantendrá orando por ustedes. ¡Paz!

Compartiendo la alegría navideña

"¡Qué bueno llegó la Navidad! ¡Qué bueno llegó la Navidad! Trayendo paz y alegría. Cristo es la Navidad y el que tiene a Cristo, tiene alegría." La época de Adviento y Navidad viene acompañada de cánticos y villancicos que reflejan la alegría propia de la temporada. En nuestra Iglesia no ha sido la excepción, ya la liturgia dominical y los encuentros en los hogares todos los martes, resaltan la música navideña, que afirma nuestras tradiciones y costumbres. Durante la pasada semana nuestro santuario fue ambientado conforme a este momento del año y damos gracias a Dios por cada mano que colaboró en este menester. ¡Verdaderamente, este tiempo se añora cada año!


Por otra parte, durante los pasados días hemos mantenido nuestras puertas abiertas para recibir a los/as ninños/as de la Escuela Bíblica Extendida (EBE), realizando una actividad para a ellos/as, llamada "Presby Chefs". Una oportunidad extraordinaria para mantenerlos entretenidos sanamente y compartiendo, de paso, la sana doctrina del amor de Dios en Cristo Jesús.




Además, iniciamos el Adviento sirviendo con amor a otros fuera de nuestras instalaciones. Por eso, este pasado domingo, 6 de diciembre aprovechamos al finalizar el Servicio de Adoración para compartir la alegría de la Navidad con Mi NuevoHogar en Bayamón. Con ellos, hicimos manualidades, compartimos entremeses y, por supuesto, la Palabra de Dios.

Esto simplemente está comenzando y el Señor nos ha colmado de bendiciones sin par. Seguimos firmes sirviendo en Su nombre y cantamos: ¡Que bonito es cantar al Señor en la Navidad!